miércoles, 12 de agosto de 2009
Carta a Alejandra
Querida Alejandra,
Cuando terminé de leer “Cáscara” corporal y espiritualmente experimenté distintas sensaciones. No tengo respuestas sino preguntas, quizás, éstas sean mis respuestas a tus preguntas pero con forma de interrogante.
De acuerdo con Nietzsche no voy a enfadarte con una interpretación demasiado sutil, sino recrearme con la incertidumbre de tu horizonte como si hubiese allí una vía abierta a múltiples ideas como si fuera a desenterrar un tesoro. Sin embargo, “surgen ideas, nos rozan la cabeza juguetona y despliegan sus alas más bellas de mariposa; y, se nos escapan”. Admito esta fugacidad y confieso que entiendo profundamente ese deseo tuyo por “encontrar la predicación que libere la sujeción del sujeto”.
Reconozco una mirada que se vuelve hacia sí pero es una mirada rasgada por otro al cual a uno se le intentó hacer pertenecer aún sin poder entender de qué clase de pertenencia se trataba. La religión cristiana. ¿Será este un Dios sádico? Si lo entendemos como esa máscara que la comunidad eclesiástica nos ofrece imponiendo, sí.
Si es aquella que “nos arroja a una ciénaga profunda y nos lanza un resplandor de misericordia divina que nos salvará“, sí. ¿Por qué hacernos caer? ¿Por qué ser salvados? “¿Por qué ser embriagados con cogñac?”. ¿Qué otra cosa hace la religión sino sujetar a los individuos?
“Sería maravilloso crecer sin respuestas hegemonizantes”. Un mundo sólo de preguntas es difícil imaginarlo pero sin respuestas hegemónicas es tentador. ¿Qué preguntamos? ¿Por qué preguntamos? ¿A quién peguntamos? ¿Cómo preguntamos? ¿Quién nos responde? ¿Qué nos responde? ¿Cómo nos responde? ¿Por qué nos responde? Sería interesante poder responder pero desde una criticidad, responsabilidad y compromiso con lo respondido además de incluir en aquella respuesta un germen de una posible futura resignificación personal por parte de quién recibe aquello respondido.
“¿Será que somos gigantes sujetados a un sinfín de cáscara de manzana embebida en cogñac?” No lo sé. Por momentos me veo pequeña, escurridiza subiendo y bajando por los tejidos de la llamada Red Social. Sin estar sujetada a ninguna Matrix y plenamente embriagada pero no en cogñac sino en la embriaguez misma. ¿Ilusa yo? Tal vez.
Deseo que esta carta sea campo fértil para futuros intercambios.
Un abrazo.
Romina.
Carta a Yael
“No hay palabra, sólo palabras y el silencio elige al punto para empezar a decirse.”
Alejandra Dening
“Sentido ausente. Confianza destronada. Laberinto impiadoso, escarpado.
Desfile gramático. Observación impotente. Duda emergente ante el abismo, ante la nada.
Grito desaforado... quiero decirlo, quiero romperlo, quiero abrirme hacia el otro lado.
Quiero buscarlo. Quiero alcanzarlo, en este instante oscuro y claro.”
Yael Fransoy
Estimada Yael:
Debo decirte, en primer lugar, que agradezco que tu elección se haya inclinado hacia esas últimas palabras de mi escrito dado que yo también creo que es en esa cuestión -o podría decir “punto”, como una forma de prolongar las reglas de ese juego- donde se problematiza la esencia del texto.
Al momento de escribirte estas líneas no he podido ahondar en la reflexión de aquéllas y, estimo que hay permiso dado que me has enviado tus letras, me embarcaré en la travesía de comentar las tuyas aunque, seguramente, esto no signifique una interpretación fiel a tu cometido, motivo por el cual -te ruego- me hagas llegar tus observaciones al respecto.
“Sentido ausente” ¿Acaso podría haber otra cosa dentro del patrimonio del silencio inaugurado en el punto? Aunque, te confieso, el sentido estaba tratándose de escapar antes, cuando entre tantas palabras no había palabra y, tras una negociación extremadamente aguerrida, logramos acordar soportar nuestras ansiedades -él, por dejar la materialidad; yo, por entrar en ella- hasta alcanzar el punto de éxtasis liberador. Y aquí la “confianza destronada” podría adquirir dos significados opuestos y, por eso mismo, inevitablemente interesantes. El primer significado lo podría atribuir a un nivel literal: si el sentido no existe entonces ¿qué lugar tiene la confianza? ¿Es posible confiar en aquello que no tiene sentido? Y más, ¿aceptaremos simplemente que no tiene sentido o tozudamente intentaremos encontrarlo? ¡Ay, colega! ¡Complicas el sentido de mi existencia! ¡Y claro! ¿Cómo evitar entrar en un “laberinto impiadoso, escarpado? Y ahora, desesperada en este laberinto como estoy ¡siento la desesperación de no claudicar en la explicación del segundo significado! ¡Pero es que me has metido aquí dentro y no hay palabras para reencauzar este “desfile gramático”! Intento volver sobre mis pasos, recordar instantes recién pasados y todo se torna una “observación impotente”. Ya empiezo a pensar que sabías que entraría y que me desesperaría, ¿o será que aquí dentro estás también tu misma? ¡Y claro! ¡No podía ser de otra manera! ¡Ahora aparece una “duda emergente ante el abismo, ante la nada”! ¡Y empiezo a girar como loca y preparo mi garganta para el “grito desaforado”! Pero, ¿qué pasa? ¡No hay palabras! ¡El grito grita en mis dientes pero hacia fuera no existe nada! ¿¡En verdad el silencio se adueñó del tiempo!? Me desespero. Quiero volver el tiempo atrás. Desescribirme, quitarme esa omnipotencia que sólo es posible con palabras. Ya no me atrevería a desafiar al silencio, a negociar con él pues, ¿qué soy ahora sin al menos mis tontas palabras? ¿Cuál es mi sentido si continúa incorruptible el silencio? ¡Esto es insoportable! ¡“Quiero decirlo, quiero romperlo, quiero abrirme hacia el otro lado”! ¡Oh Yael! ¡Si estás aquí cuánto te entiendo! ¿¡Cómo es posible que impunemente no haya previsto el escape de semejante sordo aturdimiento!? Prometo encontrarte y sacarnos. Te pido que confíes en mí, que escuches mi mente si es que en verdad estoy pensando algo y eso es capaz de subyacer a nuestro tirano. Porque me ha engañado. Su liberación no implicaba nuestro silencio. ¡Oh! ¡Qué inocente he sido, cómo me ha manipulado! ¿Dónde estará? ¿Cómo puedo llamarlo? ¡Pero si no sé su nombre y tampoco podría pronunciarlo! “Quiero buscarlo” pero no sé dónde. Pero... ¿cómo lo busco si ahora mismo está en todos lados? Debo entenderlo, necesito traspasarlo pero ahora, me pregunto, ¿”quiero alcanzarlo”? ¿De veras tendrá algún sentido dejar de vivir “en este instante oscuro y claro”? Por el momento, sólo puedo pensar una cosa: No hay silencios, sólo silencio y la palabra elige al punto para terminar de escucharse.
Castración Social - Alejandra Dening
Veo gente matándose
y al ver que mis palabras no existen
me pregunto si la muerta no seré yo.
Veo gente haciendo elecciones de vida
que sólo logran enterrarla más.
La belleza,
pasa por el nivel de enredo
haciendo de la punta del ovillo una utopía.
El placer,
es sólo para una efímera parte del ser
embadurnando de malaria a todo el resto.
La multitud,
-con los ojos medio cegados-
es manejada como caballo manso
todos van hacia delante
sin atinar a erguir sus cuerpos
ni sacar la fuerza capaz de tirar al tirano
para ahorcarlo en su propio látigo.
Alejandra Dening (2007)
Con la vida atragantada. Buenos Aires: Ediciones del Dock
Ese poema lo escribí a principios de 2007. A veces los humanos vivimos situaciones que nos abren un nuevo foco, una nueva forma de ver el mundo, de leerlo y si esa nueva lectura de mundo se atreve a no dar por sentado aquello que está establecido como válido socialmente, la cuestión se vuelve compleja de entender con las herramientas de la cotidianeidad.
¿Qué quiero decir con esto? Quiero decir que tenemos entrenadas habilidades intelectuales y sociales que nos permiten encastrarnos en el mundo en el cual vivimos. El lenguaje en sí mismo es una de las herramientas más potentes. Por ejemplo, acabo de decir “encastrar” y todos entendemos que se refiere a “encajar”, a que algo entre dentro de otra cosa, a que los bordes se amalgamen. Los chicos juegan todo el tiempo con encastres. Sin embargo, podemos ver qué hay detrás de esta palabra, aunque no esté tan detrás de ella. Encastrar tiene dentro de sí el concepto de castramiento. No me voy a meter con Freud, no es necesario. Vayamos a algo más cotidiano. ¿Qué se hace cuando se castra a una mascota? Se le quita la posibilidad de reproducción de su propio ser, se le quita parte de su naturaleza para que se amolde a cierto requerimiento social que permite un mejor control de distintas variables. Por ejemplo, supongamos que yo tengo una gata -que es un animal particularmente interesante porque tiende a “salirse de la casa, a recorrer un mundo fuera de ella”- y quiero mantener mi actual estilo de vida, entonces la castro, porque una innumerable cantidad de gatitos me traerá problemas económicos, de espacio, de higiene, etc. Entonces yo la castro a ella para mantener mi forma de vida y claro que podré encontrar algunos justificativos que disfracen un poco mi egoísmo. Pero eso ya ni siquiera es necesario. Ya está naturalizado que es bueno desnaturalizar mediante la castración. Y nadie negará que yo tengo más poder que la gata, que yo soy su “dueña” porque todos decimos “mi” gata, esta es “su” gata, etc.
Pero volvamos al tema con esta densidad que acabo de formular acerca de la castración. Decía al principio que tenemos entrenadas habilidades intelectuales y sociales que nos permiten encastrarnos en el mundo en el cual vivimos. Si ahora podemos sospecharnos como seres castrados, dado que estamos encastrados en el mundo, la pregunta sería quién es el castrador. Esto es bastante complejo porque la castración social también es algo que está bastante naturalizado, es algo que se fue amasando en la historia de la humanidad. Si leemos la historia de la humanidad, lamentablemente en general vamos a encontrar este juego de polaridades castrador/ castrado. Paulo Freire, pedagogo brasileño que falleció en 1997, presentó esta polaridad como opresores/oprimidos. Freire tiene muchísima bibliografía publicada, se pueden encontrar videos en youtube, recomiendo que lo busquen, que se acerquen a su obra, sobre todo los docentes.
Hay un concepto muy particular que es bien interesante en este tema, que es el de retroalimentación, este ida y vuelta que se va auto-amalgamando. Por un lado, el opresor, en su afán de mantener su estilo de vida, su poder, es decir lo que se llama el statu quo, naturaliza en tal medida esta opresión que, paradójicamente, se encuentra oprimido en ella. Por otro lado, el oprimido, ve en el opresor un poder natural y hasta lo admira. Es decir, dejar de ser oprimido es lograr ser como el opresor.
Esto es algo conceptualmente enredado pero lo vemos todos los días. Por ejemplo, supongamos una fábrica con 20 empleados que se quejan del trato de su empleador, del capitalista, del que tiene los medios de producción con los que no cuentan los empleados y por eso no les queda otra que ser empleados; supongamos que ascienden a uno de ellos al rango de jefe. Él, que era empleado, ahora es jefe de sus compañeros. La relación cambiará, pero no cambiará sólo operativamente a los fines de la empresa. Cambiará porque él siente que ya no es “tan” empleado, él tiene poder sobre los otros y el modelo de ejercer el poder es el que pudo observar en quien lo tiene, es decir, en el capitalista. Éste es uno de los grandes temas que presenta Freire: el oprimido tiene al opresor dentro de sí, es su modelo a alcanzar; alcanzar el status del opresor es sinónimo de éxito. Pero hay más. El oprimido, al tener introyectado al opresor, lo obedece aunque él no esté presente. El opresor está tatuado en el cuerpo, en los gestos, en el pensamiento.
Y acá entran dos dispositivos clave para lograrlo. Un dispositivo, como su palabra lo indica, es algo que se crea para “disponer”, es decir, “poner en función de”. Por ejemplo el dispositivo escolar. Uno ya considera naturalizado que exista la escuela. Pero no siempre hubo escuela. La escuela es un invento de la modernidad. La escuela fue un dispositivo clave para pasar del modo de producción feudal al modo de producción capitalista y, además, la escuela muestra sus primeros brotes en medio de una pugna religiosa entre católicos y protestantes. Pero acá se abre una arista impresionante que podríamos abordar en otra oportunidad.
Retomando, decía que el opresor está tatuado en el cuerpo, en los gestos, en el pensamiento. La escuela tiene acá un rol importante tanto en forma como en contenido.
El formato de la escuela moderna (que Comenio diseñó en su Didáctica Magna publicada en 1679), su estructura de horarios, obediencia a la autoridad, evaluaciones, etc., genera lo que Foucault (filósofo francés, murió en 1984) llama una microfísica del poder. Esto es: se internaliza en el cuerpo y en la personalidad de los niños un fuerte disciplinamiento. El niño aprende qué está bien y qué está mal, cuestión que legitima unos actos en detrimento de otros y esto es otro tema para problematizar.
Con respecto a los contenidos, también el disciplinamiento es fuerte porque los contenidos escolares son aquellos que están legitimados por el poder dominante. ¿Y dónde se construye el conocimiento legítimo? En la comunidad científica. Este es otro gran tema que ahora no vamos a profundizar, pero sí voy a dejar instaladas unas preguntas: ¿por qué los saberes científicos ocupan en el diseño curricular más espacio que los populares/regionales? Y un poco más: ¿por qué existe una diferencia jerárquica entre saber científico y saber popular? Y un poco más aún, ¿por qué el saber científico es el saber occidental? Como verán esto abre un gran debate que se da en la historia. Nietzsche (filósofo alemán que murió en 1900) es un pensador que patea este tablero hegemónico con una ironía increíble. Lo recomiendo a los jóvenes, busquen a Nietzsche y a su Zaratustra.
Entonces vemos que en la escuela se da esta castración con el fin de que los niños, en su etapa de desarrollo -y aquí vale preguntarse, ¿qué entendemos por desarrollo? ¿los adultos no nos desarrollamos más?- adquieran las habilidades para insertarse en la sociedad. Podríamos preguntarnos ¿qué pasa que, sobre todo en las grandes ciudades, tenemos tantos adolescentes inadaptados, violentos, etc. como se suele mostrar en los medios masivos de comunicación? No voy a abordar este tema, pero reformulo una clave que me pasó una profesora de pedagogía muy amiga, Liliana Leslabay: ¿será que ellos no se adaptan o que la promesa social de la modernidad fracasó, es decir, que no hay prosperidad para todos como aseguraban, y entonces los adolescentes muestran el síntoma?
Y acá entra la última cuestión que quería compartir. Había dicho que habían dos dispositivos para tatuar al opresor en el cuerpo, en los gestos, en el pensamiento. Y este segundo dispositivo está conformado por la massmedia, por los medios de comunicación. Deleuze, filósofo francés que murió en 1995, retoma el concepto foucaultiano de Sociedades Disciplinarias -que se refiere a lo que veníamos hablando sobre la escuela, es decir, la escuela como disciplinadora- y le da una vuelta al concepto llamándolo Sociedades de Control, que se refiere más bien al auto-control, es decir a un control que se introyecta y que, por lo tanto, auto-controla el hacer humano.
Desde esta noción podemos pensar a los medios de comunicación. Los medios de comunicación toman la realidad, la interpretan y la comunican mediante una versión verosímil. ¿Por qué digo verosímil? Porque en cuestiones sociales (y también en otras tantas pero no entraremos en eso hoy) hay tantas verdades como puntos de vista. Algo verosímil es algo que parece verdadero, que podría ser verdadero, pero que no significa que sea verdadero. Hay un sitio web que visito regularmente porque muestra las tapas de los principales diarios de Buenos Aires y hace una lectura comparativa. Allí podemos encontrar distintas verdades sobre un mismo hecho de forma rápida. El sitio, por si lo quieren visitar, es muy recomendable, es www.diariosobrediarios.com.ar.
Pero, volviendo al tema de castrador/castrado u opresor/oprimido, vimos al principio el ejemplo de la gata a la que yo puedo castrar porque ejerzo un poder sobre ella. Yo me adueño de ella y la castro si eso me permite mantener mi estilo de vida. Entonces, vemos que quien puede ejercer el poder es quien castra, quien recorta la realidad, la interpreta por nosotros, nos la cuenta, nos la creemos. Si sólo pueden contar su versión aquellos que tienen el poder de comunicarla, en este caso mediante los medios de comunicación, entonces podríamos pensar cuál es la realidad que están interpretando por nosotros. Es decir, si sólo puedo tener acceso a un relato de la realidad entonces no puedo interpretar, la gata no puede decidir si la castración le conviene o no le conviene (humanizando a la gata, claro). Para interpretar es necesario el contrapunto, es necesario acceder a distintas lecturas de la realidad: la que yo vivo (que también leemos de acuerdo a una situación particular) y las versiones de la realidad que no vivo pero me cuentan.
Esto lo podemos ver claramente con el tema de la nueva Ley de Medios Audiovisuales que se propone para suplantar a la vieja Ley de Radiodifusión de la dictadura. Este es un tema clave para todos nosotros porque tenemos derecho a la diversidad de la información para tener más oportunidad de formular nuestra interpretación. Los medios hegemónicos, es decir los dueños de la interpretación y del relato de la realidad, están silenciando este tema, lo están invisibilizando cuando, si no hubiesen segundas intenciones (o primeras, seamos honestos), deberían comunicarlo porque justamente son medios de comunicación. Que los medios poderosos de comunicación no informen sobre este tema muestra que existe una clara y evidente necesidad de castrar la realidad y tatuar esa realidad castrada en nuestros cuerpos, en nuestros gestos, en nuestros pensamientos. A esta altura considero que no es necesario aclarar los intereses económicos que sostienen todo esto.
Concluyendo, podemos ver qué difícil es, como seres socialmente castrados que somos, abrir el foco para ampliar la lectura de mundo. Esta actitud crítica ante la realidad muchas veces depende de la vivencia de alguna situación especial en nuestras vidas, caso contrario sería mera imposición de otra hegemónica interpretación de la realidad. Quizá la clave pueda estar en no dar por sentado que las cosas son de la única manera en que pueden ser. Probablemente los docentes, cada uno en su aula, en ese lugar de diálogo, puedan propiciar la ocasión de pensar la realidad junto a los estudiantes; y, por otro lado, los consumidores de la massmedia, es decir, absolutamente todos nosotros, a pesar de estar ya castrados, podamos encontrar la fuerza para erguir nuestros cuerpos y sacar una fuerza que sea capaz de tirar al tirano pero, esta vez, para desahorcarlo de su propio látigo.
lunes, 10 de agosto de 2009
Fernando nos presenta su propio Arcano
Interpretación de la carta:
Lo que trata de representar la imagen es el momento del cambio, el proceso y su inicio, así como el método para lograrlo.
En el centro de la carta se encuentra un humano desnudo, flotando; que da la sensación de estar inmóvil, encadenado, padeciendo; pero que se mantiene confiado, seguro, resistiendo. Los puños cerrados con fuerza indican tal resistencia; y la sonrisa en su cara, observando el eclipse (mal augurio, muerte, pérdida), demustran un espíritu irónico que ríe antes las desgracias, sufriéndolas, pero que al mismo tiempo las supera y las ve orgulloso y confiado desde lo alto.
Un águila y una serpiente se vizualizan a su lado, representando el orgullo y la sabiduría respectivamente.
En la parte inferior, en el horizonte, se encuentran una serie de árboles sin hojas que dan entender una estación invernal, pero que sin embargo el color rojo del "cielo" presuponen un ambiente agobiante, caluroso, infernal. En conjunto aparenta un mundo post-apocalíptico que alimenta la necesidad de padecimiento del personaje humano.
El número 0 es símbolo de algo que aún no es, pero puede llegar a ser; explicando el mundo que se halla en blanco, vacío; esperando que alguien lo escriba, lo cree, a fuerza de su inteligencia y voluntad.
Finalmente en el pecho del protagonista hay un símbolo del signo zodiacal "escopio", que simboliza la creación y la destrucción, la vida y la muerte, la resurrección.
Todo en conjunto la sensación que traté de respresentar es la de la perseverancia, la voluntad de crear sobre su ideal; una aproximación al pensamiento nietzscheano de voluntad de poder, eterno retorno y superhombre.
Texto del filósofo:
Habían muchos textos que me gustaron y respresentaban bastante bien la carta, pero me quedé con este:
Friedrich Nietzsche - Así habló Zaratustra
Esto es lo que Zaratustra dijo a su corazón cuando el sol estaba en pleno mediodía: entonces se puso a mirar inquisitivamente hacia la altura - pues había oído por encima de sí el agudo grito de un pájaro. Y he aquí que un águila cruzaba el aire trazando amplios círculos y de él colgaba una serpiente, no como si fuera una presa, sino una amiga: pues se mantenía enroscada a su cuello.
«¡Son mis animales!, dijo Zaratustra, y se alegró de corazón. El animal más orgulloso debajo del sol, y el animal más inteligente debajo del sol - han salido para explorar el terreno. Quieren averiguar si Zaratustra vive todavía. En verdad, ¿vivo yo todavía?
He encontrado más peligros entre los hombres que entre los animales, peligrosos son los caminos que recorre Zaratustra. ¡Que mis animales me guíen!»
Cuando Zaratustra hubo dicho esto, se acordó de las palabras del santo en el bosque, suspiró y habló así a su corazón: ¡Ojalá fuera yo más inteligente! ¡Ojalá fuera yo inteligente de verdad, como mi serpiente!
Pero pido cosas imposibles: ¡por ello pido a mi orgullo que camine siempre junto a mi inteligencia!
Y si alguna vez mi inteligencia me abandona - ¡ay, le gusta escapar volando! - ¡que mi orgullo continúe volando junto con mi tontería!
Romina nos presenta su propio Arcano
Romina Ravagnan
Taller de producción de textos filosóficos I
Prof.: Mónica da Cunha
Arcano filosófico
Crear un arcano filosófico personal fue una experiencia única, introspectiva, relajante y tensa al mismo tiempo, reflexiva y crítica. Los elementos que aparecen en él tomaron colores y formas intuitiva y espontáneamente a medida que mi cuerpo y espíritu se conectaban entre sí y con algo puramente místico.
El arcano representa, por un lado, lo que puedo ver que soy y, por otra parte, la búsqueda de equilibrio que hacen mi cuerpo y alma, juntos.
Organizar la descripción del arcano de la siguiente manera corresponde al modo en que fue creado. La realización desde el exterior (el circulo) hacia el interior dirige el punto central del arcano a la introspección, a reunir energía dispersa y a visibilizar emociones, pensamientos e ideas.
El círculo que abraza el arcano tiene un efecto totalizador, abraza una serie de representaciones concientes e inconcientes, es decir, hay algunas formas y colores que no pueden en este momento explicarse claramente pero todos ellos responden a una necesidad del ser que, mediante fuerzas centrífugas y centrípetas, desea expresar.
Este arcano filosófico circundante representa la necesidad de reflexión, tranquilidad y conexión que la mente, cuerpo y espíritu necesitan en momentos en los cuales la mirada de uno sobre sí mismo debe trascender fronteras que nuestro alrededor y nuestro ser erigen.
El color verde del círculo dirige su serenidad, calma y frescura hacia el interior del arcano. El verde está fuertemente relacionado con el crecimiento propio de la primavera y representa aquella condición de posibilidad de toda la naturaleza, incluidas la interioridad y exterioridad de hombres y mujeres.
Los espacios en blanco, simbolizan confusión, la pregunta, la no-respuesta, la desconfianza, la espera, la angustia, el quiebre, la fugacidad, palabras y sensaciones que no se sabe de dónde vienen, qué direcciones tienen, si las tienen, y qué tan pesadas o livianas son. Pero las siento pensando y las pienso sintiendo. Es una búsqueda constante, dinámica, no-lineal.
El mandala/arcano está dividido en cuatro partes lo que le da a esta creación “un” orden posible a partir del cual se forma una flor que divide y fusiona distintos elementos. La flor de cuatro pétalos (quizás haya más) está pintada de diversos colores. Los pares de pétalos cruzados comparten los mismos colores.
Los espacios en blanco, simbolizan confusión, la pregunta, la no-respuesta, la desconfianza, la espera, la angustia, el quiebre, la fugacidad, palabras y sensaciones que no se sabe de dónde vienen, qué direcciones tienen, si las tienen, y qué tan pesadas o livianas son. Pero las siento pensando y las pienso sintiendo. Es una búsqueda constante, dinámica, no-lineal.
Por un lado, el par azulado representa el conocimiento intuitivo, la introversión, la creatividad, el hablar, y el escuchar a nuestro interior. Por otro lado, el par amarillento es eternamente penetrante y alegre, transmite energía vital y simboliza seguridad en nosotros mismos. Respecto a esta última característica es importante destacar el color marrón dentro del mismo pétalo lo cual significa que esta energía se bloquea en algún punto. Sin embargo, en el centro aparece el color naranja simbolizando el entusiasmo, la sexualidad y las relaciones con los otros quizá este carácter anaranjado ayude de alguna manera a volver sobre sí y desbloquear energía.
Tanto los pares de pétalos como el Sol y la Luna fusionados a los costados de la flor simbolizan una dualidad enérgica pero una dualidad atraída entre sí, unida. El hombre/mujer dibujado en el centro del arcano también representa una unidad que contiene una diversidad desnuda, equilibrada.
Este hombre/mujer se encuentra en el centro pero no desde una supremacía del hombre por sobre las demás cosas sino que el ser humano es parte pasiva y activa de la naturaleza. La humanidad con forma de estrella de cinco puntas representa los 5 elementos: la tierra, el aire, el fuego, el agua y el éter y, conectada con la naturaleza armoniosa y mística, crea amorosamente. El color violeta que tiñe a la figura humana evoca la inspiración mística, la iluminación y el éxtasis.
Esta conexión y creación es atravesada, rasgada por la energía de la vida, lo estimulante, la pasión, el fuego emocional, lo dinámico, lo activo, la espiritualidad. El color rojo simboliza esta conciencia de cuerpo y alma, en uno.
El animal con forma de número ocho o infinito, sin cerrar, sobre la cabeza de la figura humana, está en comunión con la misma, significa el ritmo, la expresión de la fuerza, el cambio, en el cual la naturaleza toda es partícipe. Además, simboliza la relación amorosa entre ambos seres, el ser humano y el animal. Racionalidad y animalidad se fusionan y armonizan en hombres y mujeres. Sin destinos biológicos, físicos o económicos
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Algunos fragmentos filosóficos que se relacionan con el arcano filosófico:
Heráclito:
· Las cosas consideradas juntamente son un todo y no son un todo, convergentes y divergentes, acordes y discordes; de todas las cosas resulta uno y de uno todas las cosas. (B 14)
· Es preciso saber que la guerra es común [a todas las cosas], y [que] la justicia [es] discordia y que todas las cosas ocurren según discordia y necesidad. (B 80)
· Armonía invisible (aphanés) mejor que la visible (phanarés) (B 54)
· La naturaleza ama ocultarse. ( B 123)
Goethe en su poema Epirrema indica su actitud ante el estudio de la naturaleza:
Al contemplar la Naturaleza
No perdáis nunca de vista
ni el conjunto ni el detalle
que en su vastedad magnífica
nada está dentro ni fuera;
y por rara maravilla
anverso y reverso son
en ella una cosa misma.
De este modo, ciertamente,
aprenderéis en seguida
este sagrado secreto
que miles de voces publican.
Lao Tsé, Tao Te Ching:
– Virtud Arcana-
¿Puedes mantener el alma siempre alejada del extravío?
¿Puedes regular la respiración y hacerte tan
suave y dúctil como un niño?
¿Puedes limpiarte y deshacerte de lo inesperado
quedando libre de faltas?
¿Puedes amar a todos y gobernar el Estado a través
de la no-acción?
Puedes afrontar, sin que te acobardes, el abrirse y cerrarse de la puerta del cielo (todas sus disposiciones)?
¿Puedes llegar a la iluminación y penetrarlo todo sin conocimiento?
Los produce y los cría. Los produce sin adueñárselos. Los hace y no se apoya en ellos. Les es superior y no los domina. Se llama Virtud arcana y primordial.
-Alabanza del misterio-
Aquello que miramos y no podemos ver es lo simple.
Lo que escuchamos sin poder oír, lo tenue.
Lo que tocamos sin asir, lo mínimo.
Lo simple, lo tenue y lo mínimo no pueden indagarse.
Juntos se conjugan en lo uno.
Revelado, no deslumbra
Oculto, no pierde su luz.
Infinito, no puede ser definido.
Se esfuma en la no existencia.
Es la forma de lo que no tiene forma, es la imagen de la no existencia.
Es lo esquivo y misterioso.
Lo puedes mirar de frente, pero no verás su rostro.
Lo puedes seguir, pero no lograrás ver su espalda.
Quien se apega con fuerza al Tao primordial, gobierna la existencia de cada día y puede adquirir la sabiduría primordial.
Esta es la iniciación al Tao.
Romina interpreta nuestros Arcanos
Materia: Taller de producción de textos filosóficos I
Prof.: Mónica da Cunha
Fragmentos filosóficos para los Arcanos de los compañeros.
Arcano de Pablo Cortéz:

Corrupción
Dios
viento
El aire se diferencia de distintas substancias en virtud de la rarefaccción y la condensación. Por la rarefacción se convierte en fuego; en cambio condensándose se converte en viento, luego en nube y aún más condensado, en agua, en tierra más tarde y finalmente, en piedra".
Anaxímenes (585-524) según Teofrasto.
Arcano de Yael Fransoy:

sabiduría
jerarquía
“Todos los hombres (a partir del arcano de Yael agrego -mujeres-), por naturaleza, desean conocer. […] la sabiduría (sofía) como ocupada de las primeras causas y principios. […] hay una gradación de los saberes: el empírico es más sabio que el sensitivo, el técnico más que el empírico, el maestro de obras más que el obrero, y las técnicas cognoscitivas (entre las cuales se cuenta la sabiduría) proporcionan más saber que las productivas.”
“El conocimiento que proporciona la sabiduría encumbra al hombre de tal manera que, se ha dicho, podría despertar los celos de Dios, si éste fuera celoso. Pero no lo es. Siendo la sabiduría una ciencia divina, conviene saber que lo es por dos razones: o bien porque sólo Dios la posee, o bien porque su objeto son las cosas divinas. Sólo la sabiduría reúne esas dos características.”
Aristóteles, Metafísica, Libro I.
Arcano de Alejandra Dening:

actitud guerrera
“[…] ¿en qué habrá afectado a nuestra existencia el hecho de ser mujeres? ¿Qué oportunidades, exactamente, nos han sido dadas y cuáles nos han sido negadas? ¿Qué suerte pueden esperar nuestras hermanas más jóvenes y en qué sentido hay que orientarlas? […]
“Lo que define de una manera singular la situación de la mujer es que, siendo como todo ser humano una libertad autónoma, se descubre y se elige en un mundo donde los hombres le imponen que se asuma como lo Otro: se pretende fijarla en objeto y consagrarla a la inmanencia, ya que su trascendencia será perpetuamente trascendida por otra conciencia esencial y soberana. El drama de la mujer consiste en ese conflicto entre la reivindicación fundamental de todo sujeto que se plantee siempre como lo esencial y las exigencias de una situación que la constituye como inesencial. ¿Cómo puede realizarse un ser humano en la situación de la mujer? ¿Qué caminos le están abiertos? ¿Cuáles desembocan en callejones sin salida? ¿Cómo encontrar la independencia en el seno de la dependencia? ¿Qué circunstancias limitan la libertad de la mujer? ¿Puede ésta superarlas? He aquí las cuestiones fundamentales que desearíamos dilucidar. Es decir que, interesándonos por las oportunidades del individuo, no definiremos tales oportunidades en términos de felicidad, sino en términos de libertad.”
De Beauvoir, S., El segundo sexo. El segundo sexo I: Introducción.
Arcano de Maximiliano Gil:

Ciclicidad
“¿Qué sucedería si un demonio... te dijese: Esta vida, tal como tú la vives actualmente, tal como la has vivido, tendrás que revivirla... una serie infinita de veces; nada nuevo habrá en ella; al contrario, es preciso que cada dolor y cada alegría, cada pensamiento y cada suspiro... vuelvas a pasarlo con la misma secuencia y orden... y también este instante y yo mismo... Si este pensamiento tomase fuerza en ti... te transformaría quizá, pero quizá te anonadaría también...¡Cuánto tendrías entonces que amar la vida y amarte a ti mismo para no desear otra cosa sino ésta suprema y eterna confirmación!”
Nietzsche, F., La Gaya Ciencia.
Carta de Yael a Maxi
Alumna: Yael Fransoy
Consigna: A partir del texto recibido, escribe una carta al autor de dicho trabajo comentando su reflexión.
Autor del texto recibido: Maximiliano Gil.
Buenos Aires, 29-6-09
Estimado colega:
Me tomo la libertad de compartir humildemente mi valoración y opinión sobre su texto de análisis referido especialmente a la relación entre lo apolíneo y lo dionisiaco.
Así, permítame concordar con usted sobre la presencia de nociones nietzscheanas en el párrafo comentado.
Evidentemente se encuentran aquí características dionisiacas, esa vitalidad salvaje que libera el éxtasis, esencia del mundo.
Creo yo, existe también una intención apolínea desde el cazador, pues intenta a “picotazos” resguardar a sus “presas” del flujo caótico de su propia existencia.
Si bien esa sustracción del flujo salvaje de sus vidas sería el supuesto descanso apacible de sus almas, reconozco también en estos atacantes un sesgo de calculación y, por qué no, de salvajismo... que como usted bien dice, son características de la voluntad dionisiaca. Y he aquí la siguiente inquietud: ¿Es esencialmente necesario o bien correcto señalar a la fuerza apolínea como una fuerza apacible, digamos solidaria, armónica en su accionar? La serenidad de Apolo, además de ser un principio aquietador y racionalizador, representa de alguna forma la brutalidad que solo la fuerza sosegadora puede tener.
Esa ilimitación de la individualidad, ese éxtasis que nos conduce a la inconciencia del yo es precisamente aquello que nos define en lo más profundo como seres humanos. Rasgo definitorio de los danzantes y los atacantes.
En los asesinos, el arte de “matar el instinto” será esconder el vestigio de sus propias excitaciones. La tarea será inacabada, pues intentarán aborrecer a Dionisos en tanto él constituya la experiencia vital en pugna, pero a la vez complementaria.
No necesito decirle que toda mi simpatía y mis mejores deseos le acompañan.
Mis saludos más afectuosos,
Yael Fransoy.
Pablo dice...
Profesora: Mónica da Cunha.
1) Producir un texto con uno de los epígrafes dados.
a) Nietzsche: “Todo ornamento oculta aquello que adorna.”
b) Schopenhauer: “El estado no es mas que ese bozal que tiene por objeto volver inofensivo a ese animal carnívoro, el hombre, y hacer de su suerte que tenga el aspecto de un herbívoro.”
a) Si cada día en el que vivimos, hay diferentes tipos de actividades, quiero decir que hay diferentes rutinas. Cada día tiene una rutina, las cuales el hombre padece y hasta se podría decir que llega a ser esclavo de la misma.
Las rutinas se caracterizan por tener las mismas actividades en el mismo espacio-tiempo, la tierra, el universo… Mas allá que cambien las actividades siempre hay algo que se repite sin falta, porque siempre hay algo que hacer en este mundo.
El hombre realiza actividades las cuales, subjetivamente, son lindas, buenas, feas, oscuras, extravagantes y sin embargo nunca falta el tiempo y el espacio.
La rutina ataca violentamente a todo día y noche en la que el hombre vive.
Puedo ocultar todo estimulo y reacción ante esa situación común para cualquiera, ponerle hermosas sensaciones, con chocolate, luces tenues, mujeres ebrias y muchas risas, pero el día surge como cualquier otro terminando así la rutina de la vida
b) Soy un hombre que camina desorientado en un mundo completamente repleto de objetos materiales, calientes, fríos, ásperos suaves y de todas las formas posibles de percepción que me permiten mis sentidos, además, estos objetos tienen todo tipo de formas posibles, es decir, cuadrados, redondos, triangulares, etc.
Siempre me he preguntado ¿Qué pasaría si en vez de caminar, pudiera volar sobre este mundo lleno de posibilidades? ¿Descubriría otro mundo? ¿Mi contacto con el mundo seria diferente? ¿Y con el resto de los hombres?
En verdad creo que con otros hombres, se podría cambiar el mundo (un sueño de todo niño ingenuo de 8 años, soñador como yo, un limpiabotas de la calle en un lugar en donde solo habitan hombres con poder).
Me encuentro con hombres de poder, con sus vidas rutinarias y sin sentido o sin aspiración a cambiar o a progresar como “hombre” (en este caso, Hombre como ser que cambia y progresa paralelamente a sus deseos materiales, es decir, que es un hombre que obra para el bien común). Lo único que veo es como el hombre, que pasa a mi lado, se conforma con complacer sus deseos materiales y los que se basan en las bellas sensaciones vinculadas con la experiencia. Además el poder ejercido sobre otros hombres, ese poder impuesto violentamente, solamente para cumplir placeres asquerosos, repugnantes y desagradables con el fin, ese fin tan deseado, de uno mismo. El hombre busca poder para satisfacer su propio placer, y en casos muy comunes, utilizando a otros hombres como medio de llegada esos fines sin importar mucho ese hombre-objeto.
c) Autor del Epígrafe: Fernando Rojas
Epígrafe: “Conservando la ignorancia pretendemos avanzar, construyendo una ciencia sustentada en ignorar.”
-Por favor, ¡lo no puedo creer!- dije.
Veo por las calles a monos vestidos, de camisa y corbata caminando por las calles, del mundo en que vivo, fumando habanos sin cesar creyéndose que son la base de la existencia. Viendo en sus “rostros” que están llenos de soberbia absoluta, con un ego deslumbrante que me causa jaqueca.
Me provoca mucha impresión cuando escucho en mi viejo radio grabador, a estos primates hablar como lo hago yo, pero de una manera grotesca mostrando esa farsa que ellos llaman comunicación. Con palabras vacías cantan canciones y gobiernan países, tribus enormes se juntan para matar y todo por una banana o una hembra mal alimentada, pero que para ellos es la única.
Crean instrumentos, inventan armas y guerras para llegar hasta lo más alto de una sociedad ignorante con respecto a la vida buena y común para todos. El egoísmo y la soberbia los ahogan en ellos mismos, y lo hacen de tal manera que no se dan cuenta de que su fin esta cerca.
Me dan ASCO, me repugnan sus intereses particulares y sus anhelos de poder que están grabados en sus frentes, conquistando a otros y clasificándolos con códigos de barra en el cuerpo como si fueran cosas que tienen una utilidad y una conciencia individual. Animales infelices.
¿Ciencia? Ellos solamente quieren realizar cadenas de poder a base de conocimientos básicos y llenos de vació eterno. Además, ellos quieren estar sentados solamente en la cima.
Y dije- Me podrán matar, quemar mis pensamientos; pero nunca mataran mi amor al saber para el bien común-
Firma: Sófrates, de Berazachuset
Epígrafe: “Eterno juego de máscaras sonrientes de aplastar edificios sin cimientos que aún debo crear.” Caída. Vivo en un mundo lleno de luces, sonidos, alcohol, sueños realizados y deseos tras deseos cumplidos gracias a mí. Sólo yo soy la constante de la realización de mis sueños y aspiraciones, llegan cada vez más a la sonrisa llena de soberbia y gran admiración propia.Creo mi estructura firme y cada vez más lo afirmo; que soy sorprendente.Pero llegó el día de caer ante mi reflejo y mi propia sombra, y comenzar a borrar la sonrisa alegre e imbatible que en mi rostro han de descansar. Sin fin de mascaras rotas.
Alumno: Cortez Pablo
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La eternidad y el tiempo.
Hay un día en el cual nacemos y otro en que morimos pero también hay días en los cuales crecemos –fuertes y jóvenes- y otros en que envejecemos –sin fuerzas y con apenas movilidad-. El día no comienza cuando el reloj que esta en la pared del comedor indicando las 00:00 horas, sino que comienza cuando los primeros rayos de luz iluminan nuestra querida tierra haciéndola mas clara y llenándola de vida. El sol, el dios de la existencia que representa el comienzo un día tanto como el de una vida recién salida del horno materno, que hace no mas que aparecer por un periodo relativo de tiempo. Cuando el día muere viene la noche. Se puede ver como el sol pierde fuerza y va decayendo por el otro lado de nuestro planeta, agotado y brindando los últimos brillos solares se muere en el horizonte con sus brazos en alto despidiéndose hacia el fin. Nace la querida noche, con la oscuridad que rodea solamente lo que la luz de la Diosa Luna no llega a iluminar, esa diosa redonda con pozos uniformes y que muchas veces da la impresión de que nos esta observando atentamente dando la bienvenida a su etapa oscura acompañada por las estrellas mas lejanas. La belleza de terminar el día con la luna que representa el descanso y el fin la vejez de todo ciclo en el cual uno termina y el otro empieza. Cuando uno muere, por la vejez por el tiempo que lo ha desgastado, otro ser nace en otro ciclo siguiente, casi simultáneamente, para comenzar con la juventud de ese ciclo infinito.
Hay una característica en cada ser, que es ese ente invisible que muchas personas creen o quieren creer. Ese “ser” que no hay uno solo, son varios, es lo que hace que el hombre, en general, participe en este ciclo… El alma viaja de un lado a otro como el sol y la luna (eternos amantes que nunca que encuentran). El camino del alma es como ver a un árbol en el otoño -comienzo del cambio-, ese otoño que sufrimos porque salimos del calor infernal del verano y nos metemos en la heladera para después pasar al “freezer”, transitarlo y volver a la parte calurosa de ese período clásico del clima.
Las hojas cayendo de ese árbol que cambia de color, solamente porque quiere protegerse del frió, en otras palabras se prepara para el invierno, deja caer sus hojas debilitadas al rió, al suelo o simplemente aquel viento insolente la traslade hacia otra parte desconocida. Esa hoja, esa alma, que cae en el rió en algún momento se levanta y vuelve a la tierra de otra manera y con otra forma para empezar otra etapa y volver a vivir para volver a morir.
La eternidad del viento -en todos los periodos-, el Sol y la Luna, siempre van a estar pero no en un tiempo sino en su eternidad. Nuestro tiempo, -el presente, pasado, futuro- es en donde vivimos estos ciclos, estas etapas con infinidad de veces, van marcando los principios y fines, que son otro comienzo para otro lapso, en los cuales nacemos, vivimos, comemos, dormimos, envejecemos y morimos… pasa y pasa. El alma viaja por todos esos momentos y rincones sin fin alguno (si lo hay, no lo conozco, por ahora no lo sé), así se podría describir un ciclo. Esto me produce varias incógnitas, ¿Qué tan involucrada esta la filosofía de Heráclito? ¿Por qué? ¿No se podría cambiar? ¿Quiere decir que la vida tiene por final morir y revivir? En ese caso ¿Con qué sentido hay que vivir? etc.
Es posible que este texto al lector se le ocurran una cantidad infinita de preguntas, criticas, y agresiones a mi persona y a una parte de mi familia. Si causo ese efecto quiere decir que este texto algo produjo en usted, por lo tanto, he cumplido mi cometido.


